Archivo de la etiqueta: relación

A no ser que me cojas…

Dicen que eres tonto cuando estas en un momento de tu vida en el que tienes que escoger entre algo que te hará mal o algo que te hará bien, y escoges lo que te hará daño. Entre iniciar una historia con un amor que sabes que es imposible o dejarlo correr porque sabes que te estás tirando al vacío sin paracaídas. Y tu coges y te tiras sin pensarlo.

Lo llaman locura también… y yo hace rato que estoy cayendo en picado.

El golpe dolerá.

Anuncios

2 comentarios

Archivado bajo Microrelatos

Lo violento del amor

Según el filósofo Slavoj Zizek, no hay comportamiento más violento en la naturaleza humana que el amor, pues consiste en elegir una persona o un objeto particular de entre la inmensidad del universo como el centro de toda la atención, lo que significa un desprecio absoluto por una infinidad de otras opciones. El todo queda anulado por la devoción a lo particular.

Deja un comentario

Archivado bajo Cosas interesantes

Razón o corazón

En la vida todos sufrimos desamores, y todos rompemos o nos rompen el corazón alguna vez.

En ese momento empieza una dura etapa en la que, si la relación ha sido profunda y duradera, sientes que no eres nadie, y que la vida empieza a no tener sentido. Normalmente tus amigos se preocupan, la familia te nota diferente, y no le pones empeño a nada de lo que haces. Simplemente lo haces por ocupar tus horas, ocupar tus días. Por recordarte de alguna forma que sigues vivo, aunque no lo sientas.

Las rupturas son duras, difíciles, para las dos partes. Nadie se escapa. Empiezas a mirar fotos que antes ni te habías percatado que tenias, a recordar momentos que ya jamás se irán de tu vida, a sentir olores que jamás volverás a oler, pues tu vida ha tomado un rumbo diferente, y en ese rumbo todo ha cambiado, hasta el olor del ambiente. Todo es distinto, nada volverá a ser igual.

Ya no crees en el amor. Crees que solo sirve para romperse y acabarse, para sufrir, y no le encuentras sentido a una relación nueva o a un nuevo amor, porque sabes que acabará como este. Muerto.

Así que te dejas llevar por tu día a día, tus obligaciones, tus deberes y responsabilidades. También por tus amigos, que intentan desesperadamente hacerte levantar cabeza y recordarte que la vida es bonita sin necesidad de tener a nadie a tu lado. Y dedicas tu tiempo a escuchar a la gente pero sin entender qué dicen, como si escucharas la lluvia encerrado en tu cuarto, metido en tus pensamientos, en tus recuerdos, que es el mejor lugar donde puedes estar, pues la realidad es demasiado dolorosa para poder vivir en ella.

Pero siempre llega un momento, una etapa, un día, en que, después de tiempo, (o no) te das cuenta de que sigues vivo. Tu corazón está latiendo, y sigues vivo aún sin esa persona, que era tu vida, y ya no está. Y a pesar de que ya no esté, la sigues recordando, sí, pero cada día aquellos recuerdos en los que vivías van perdiendo intensidad, para dejar paso a unos nuevos.

Las risas con los amigos, o el encontrar bonito cualquier detalle que la vida pueda ofrecerte, te empiezan a parecer suficiente para sonreír. Y la nostalgia va desapareciendo. Parece que empiezas a ver algo de luz.

Y lo cierto es que las relaciones, acaban. El amor se agota, y nada es infinito, puesto que somos seres finitos. Solías pensar que el amor verdadero existía, que los cuentos eran reflejos exagerados de la realidad. Pero no es cierto. Las relaciones suelen terminar, y el amor empieza a parecer una simple reacción química con fecha de caducidad.

Hasta que, mientras sigues avanzando, con tus reflexiones y tu escudo “antiamor” puesto, por el camino de la vida, aparece alguien, que con un simple gesto, mirada, abrazo, sonrisa, contacto… rompe tu escudo. Seguro que escuchas hasta el sonido de los cristales caer al suelo. Y ya no puedes hacer nada. Estas acabado.

Todas tus teorías se van al suelo, todas tus reflexiones y conclusiones pasadas las recuerdas e intentas ceñirte a ellas, pero dentro de ti crece cada día una esperanza, una ilusión, que te dice que quizá sí, quizá esta vez… será el amor adecuado.

No podemos escoger quién aparece en nuestra vida, ni quién será más o menos importante en ella. Sucede, y punto. La persona que más rabia te pueda llegar a dar puede un día convertirse en la más importante de tu vida, y punto. Y hay un 90% de posibilidades de acabar sufriendo, esto también es cierto.

Y aún sabiendo todos esto, seguimos intentándolo. Es curioso, ¿no?

Quizá será que el corazón actúa solo, y el cerebro aquí no pinta nada, y que por mucho que éste nos diga que frenemos, nuestro corazón hace rato que ha saltado…

 

“En los asuntos del corazón, nada puede la razón”  Katel

2 comentarios

Archivado bajo Microrelatos, Pensamientos en voz alta

Presente y futuro

Si quieres saber si ese iogurt es para siempre, deberás arriesgarte. Pero no te engañes, nada suele ser para siempre.

No hagas como yo, no pierdas el valioso tiempo del presente imaginando como será tu futuro con esa persona. Porque ese futuro no siempre llega y cuando veas que no llegará, lamentarás haber dejado escapar el presente.

El ser humano tiende a buscar el defecto en todo, cuando lo cierto es, que todo es imperfecto, y eso es lo que curiosamente hace que sea perfecto. Deja de buscar defectos. Deja de buscar, simplemente disfruta, que todo es bonito dependiendo del lado en que se mire :). La perfección es aburrida, y no se disfruta. Quiere a esos defectos.

El presente es el presente y jamás volverá, y lo que hagas en él determinará tu futuro. Así que no te pases el presente imaginando un futuro, porque es un círculo que jamás terminará, y nunca llegará ese futuro, te pasarás la vida esperándolo.

Deja un comentario

Archivado bajo Pensamientos en voz alta